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Introducción

La Junta de Normas Internacionales de Contabilidad (IASB) emitió en abril de 2024 la NIIF 18 — Presentación e Información a Revelar en los Estados Financieros, que sustituye a la actual NIC 1. Su entrada en vigor obligatoria es para los períodos anuales que comiencen el 1 de enero de 2027 o después, con aplicación retrospectiva, y se permite la adopción anticipada. Para Ecuador, donde la mayoría de compañías reguladas por la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros (SCVS) aplican NIIF Plenas o NIIF para PYMES, el reto consiste en preparar la transición durante el ejercicio 2026 y emitir los primeros estados financieros bajo la nueva norma en 2027 con comparativos reexpresados. Más allá de un ejercicio técnico, la NIIF 18 es una oportunidad para reordenar el relato financiero ante inversionistas, bancos y reguladores.

¿Qué cambia con la NIIF 18?

1. Nueva estructura del Estado de Resultados

La norma introduce tres categorías obligatorias que clasifican todos los ingresos y gastos: operación, inversión y financiamiento. Esta lógica es similar a la del Estado de Flujos de Efectivo, lo que finalmente conecta ambos informes y elimina las ambigüedades existentes bajo la NIC 1.

  • Operación: ingresos y gastos de las actividades principales del negocio.
  • Inversión: retornos de activos que generan rendimientos individuales (asociadas, joint ventures, propiedades de inversión y excedentes de efectivo).
  • Financiamiento: costos derivados de la obtención de capital (intereses sobre pasivos financieros y otros instrumentos de deuda).

2. Subtotales obligatorios

La NIIF 18 exige dos subtotales antes no obligatorios: la utilidad operativa y la utilidad antes de financiamiento e impuestos. Estos subtotales estandarizan métricas hoy comunes pero heterogéneas, mejorando la comparabilidad entre empresas y sectores.

3. Medidas de Desempeño Definidas por la Gerencia (MPMs)

Las MPMs son métricas no-NIIF que la administración comunica al mercado: EBITDA ajustado, utilidad operativa recurrente, flujo libre de caja, entre otras. La NIIF 18 obliga a divulgarlas en una nota única que incluya: la definición, las razones por las que la gerencia las considera útiles, la conciliación al subtotal NIIF más comparable, el cálculo detallado y el efecto fiscal de cada ajuste. Esta divulgación eleva sustancialmente la transparencia y reduce el riesgo de cifras inconsistentes entre el reporte regulatorio y los informes de gerencia.

4. Mejor agrupación y desagregación

La norma refuerza los principios para agrupar partidas en el cuerpo de los estados financieros y desagregarlas en notas, evitando rótulos genéricos como “otros gastos” cuando los importes son materiales. Cualquier rubro significativo que no se descomponga deberá explicarse en cuanto a su naturaleza.

5. Reportes digitales

La NIIF 18 actualiza el etiquetado para los reportes digitales (formato iXBRL/ESEF), un punto clave para emisores de valores y filiales ecuatorianas de grupos multinacionales.

Implicaciones prácticas en Ecuador

La SCVS aún no ha emitido directrices locales, pero las compañías deben anticiparse:

  • Mapear la reclasificación de cada partida bajo las tres nuevas categorías.
  • Identificar todas las MPMs que la gerencia ya comunica en memorias, informes y conferencias.
  • Adaptar el plan de cuentas, los ERP y los modelos de consolidación.
  • Capacitar al equipo financiero y al comité de auditoría.
  • Coordinar tempranamente con el auditor externo el plan de transición y la preparación de comparativos.

Hoja de ruta sugerida

  • Mayo a julio 2026 — Diagnóstico: inventariar partidas afectadas, sistemas y reportes.
  • Agosto a octubre 2026 — Diseño: redefinir el plan de cuentas, mapear MPMs y rediseñar los reportes.
  • Noviembre a diciembre 2026 — Paralelo: calcular las cifras de 2026 bajo la nueva norma para preparar los comparativos exigidos.
  • 2027 — Adopción: emitir los estados financieros bajo NIIF 18 con comparativos reexpresados y notas ampliadas.

Conclusión

La NIIF 18 no modifica el reconocimiento ni la medición de las cifras —el resultado neto y los activos netos continuarán siendo los mismos—. Lo que cambia, y de forma profunda, es cómo se presentan, agrupan y explican los números al mercado. Las compañías que actúen con anticipación obtendrán una ventaja competitiva: comunicarán con mayor claridad, evitarán fricciones en la transición y fortalecerán la confianza de inversionistas, instituciones financieras y entes reguladores. En Cenaudit acompañamos a nuestros clientes en cada fase del proceso, desde el diagnóstico hasta la emisión del primer juego de estados financieros bajo la nueva norma, para que la adopción sea ordenada, oportuna y libre de sorpresas.